Tú puedes escribirme en la historia
con tus amargas, torcidas mentiras,
puedes aventarme al fango
y aún así, como el polvo... me levanto.
¿Mi descaro te molesta?
¿Porqué estás ahí quieto, apesadumbrado?
Porque camino
como si fuera dueña de pozos petroleros
bombeando en la sala de mi casa...
Como lunas y como soles,
con la certeza de las mareas,
como las esperanzas brincando alto,
así... yo me levanto.
¿Me quieres ver destrozada?
cabeza agachada y ojos bajos,
hombros caídos como lágrimas,
debilitados por mi llanto desconsolado.
¿Mi arrogancia te ofende?
No lo tomes tan a pecho,
Porque yo río como si tuviera minas de oro
excavándose en el mismo patio de mi casa.
Puedes dispararme con tus palabras,
puedes herirme con tus ojos,
puedes matarme con tu odio,
y aún así, como el aire, me levanto.
¿Mi sensualidad te molesta?
¿Surge como una sorpresa
que yo baile como si tuviera diamantes
ahí, donde se encuentran mis muslos?
De las barracas de vergüenza de la historia
yo me levanto
desde el pasado enraizado en dolor
yo me levanto
soy un negro océano, amplio e inquieto,
manando
me extiendo, sobre la marea,
dejando atrás noches de temor, de terror,
me levanto,
a un amanecer maravillosamente claro,
me levanto,
brindado los regalos legados por mis ancestros.
Yo soy el sueño y la esperanza del esclavo.
Me levanto.
Me levanto.
Me levanto.
Si despierto, tendría que abrir mis ojos y éstos volverian a engañarme. Pero si abro mi mente en la libertad, quizá ésta no lo haga..
jueves, 29 de diciembre de 2011
miércoles, 21 de diciembre de 2011
Conexión del ser con los elementos.

Quisiera que los escalofríos rajen de una buena vez.
Quisiera.
Me encantaría tocar el cielo con las manos,
pero solo estoy muy bajo.
No me imagino estar sin tacto,
eso al viento no le agradaría.
Mucho menos al fuego,
que tan vivo te hace sentir.
Quisiera ver a los animales llorar,
que cruel la naturaleza que no los dotó con tal divinidad.
El don.
Que perciban la conexión en el aire fue impresionante,
mas aún el simple hecho de existir dicha electricidad,
madre de las fuerzas benévolas.
La magia.
Isaias Balbuena
martes, 20 de diciembre de 2011
Nunca mas.
He limpiado varios rincones
y he regado jardines sin soles
y he buscado en miles de cofres
algo que viva, algo que mate
algo que escuche y algo que mire
algo que escriba, algo que borre
algo en el viento, algo en la lluvia
algo de vos, algo de vos.
He vaciado unos cuantos cajones
y he llenado otros tantos renglones
y he soñado todas las noches
con algo que viva y algo que mate
algo que escuche y algo que mire
algo que escriba, algo que borre
algo en el viento, algo en la lluvia
algo de vos, algo de vos.
y he regado jardines sin soles
y he buscado en miles de cofres
algo que viva, algo que mate
algo que escuche y algo que mire
algo que escriba, algo que borre
algo en el viento, algo en la lluvia
algo de vos, algo de vos.
He vaciado unos cuantos cajones
y he llenado otros tantos renglones
y he soñado todas las noches
con algo que viva y algo que mate
algo que escuche y algo que mire
algo que escriba, algo que borre
algo en el viento, algo en la lluvia
algo de vos, algo de vos.
Lo más perfecto.

Cuatro, pesadas como un golpe.
Al César lo que es del César,
y a Dios lo que es de Dios,
y al que es como yo,
¿Dónde se mete?
¿Dónde estará mi ataúd?
Si yo fuera pequeño,
como el océano grande,
parado de puntas,
en las crestas de las olas,
en flujo nocturno,
acariciaría la Luna,
¿Dónde hallar una amada
que a mí se me parezca?
Esa no cabe en este cielo pequeño,
¡Oh, si yo fuera mísero,
como un millonario!
¿Qué es para el alma el dinero?
¡Un ladrón insaciable!
A mis deseos de horda desenfrenada.,
no alcanza el oro de todas las californias.
Si yo fuera tartamudo,
como Dante o Petrarca,
le encendería sólo a ella el alma,
y ordenaría que con mis versos se consuma,
y mi palabra,
y mi amor,
como un arco de triunfo,
suntuoso,
dejaría pasar,
las amantes de todos los siglos.
¡Oh, si yo fuera como el trueno callado,
galopando,
haría estremecer la tierra envejecida!
¡Sí!
Con todo el poder de mi voz,
arrancaré un grito enorme,
y los cometas romperán sus colas encendidas,
cayendo de tristeza.
Yo mordería la noche,
con los rayos de mis ojos,
¡Oh, si yo fuera,
opaco como el sol,
mucha falta me hace su resplandor,
no daría mi brillo a esta tierra absurda,
y pasaría arrastrando mi amor astro!
¿En qué noche,
delirante y terrible,
me han parido?
¿Qué Goliath me ha engendrado,
tan grande,
y tan desdeñado?
Escrito en 1916 y publicado en 1918 en el almanaque de poesías: "El salón de los poetas".
jueves, 15 de diciembre de 2011
Quisiera gritarlo mientras canto.

No sé cual es la mejor manera de hacerlo,
soy nuevo en esto, realmente.
Soy un ser que se está dejando llevar
por su instinto, y por nuestro sentimiento.
Las lágrimas no son moneda corriente,
un precio alto pagaste,
y apreciaste al fin.
No soy dueño de nada ni nadie,
pero con el tiempo voy admitiendo
que la fusión es rápída en los metales,
y lenta en los seres.
No basta con todo el fuego,
porque quien manda es el tiempo.
El mismo que nos dejó hoy acá,
el mismo que del todo es testigo
y verdugo.
Paradojicamente, la diferencia entre tu y yo
me da la seguridad que es algo normal del proceso,
el mismo que nos compete.
Esto es bueno porque si el tiempo
sigue rodando, van a ser mas las veces que nos levantamos
que las veces que terminamos en el suelo.
Yo te amo.
Un lenguaje que va mas allá de las palabras.
martes, 6 de diciembre de 2011
Gente que le teme, gente que no.
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