
Un paraíso, allá,
donde no había oscuridad,
donde ayer, muchas risas
pero hoy, sólo lágrimas
se extraña sentir esa sensación
en el corazón.
Fue él su primer amor,
sus paseos y abrazos.
Del primer beso al último adiós
él era dueño.
Ella, despertaba a su lado,
y se volvía a dormir.
Ahora le duelen hasta las lágrimas
pensar en el ayer,
aunque hoy trata de zafar, si señor !
Del amor pasaron a un intento de olvidar,
fueron espinas difíciles de ver,
mas difícil fue poder sanar
que dolor !
que feo se siente !
pero muy extraño es el día,
y más extraña es la noche,
todo es extraño sin el otro, decían.
No hay comentarios:
Publicar un comentario