escucho que resurge en los poros
algo que quiere sanar la herida.
La herida quiere tiempo,
desesperada mente aúlla
¡Tiempo!
Como mi quemadura,
que sangró sin parar,
como el corazón,
ese que tan fuerte golpea.
Que bobo tan puntual.
El sol todos los días ayuda,
como el tiempo de ocio
y las risas ahí abajo
escondiéndose de la mirada.
Sigilosa la imagen futura,
también incierta,
con dos finales
como un arma de doble filo,
que sus extremos marcan tiempo,
ese que no tiene parada. Tiempo
ese que tiene tanta resistencia
ese que de correr no se va agitar..
porque grita,
grita..
¡ T i e m p o !
Isaias Balbuena.
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